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Para abrir una cerradura como la de la puerta de tu casa, puede que los ladrones no necesiten ni siquiera forzarla o hacerse con tus llaves. Existen métodos como el denominado bumping que, en determinadas circunstancias, les permiten entrar de forma sencilla, rápida y limpia.

El bumping (también denominado ramping en algunas ocasiones) es una técnica relativamente fácil de llevar a cabo y de la que, actualmente, se pueden encontrar tutoriales hasta en Youtube. 

Ideada en los años 70 por especialistas en cerrajería daneses, consiste, en líneas generales, en introducir una llave especial en la cerradura y, mediante un golpe (habitualmente con un martillo), hacer que los mecanismos que la bloquean se desplacen momentáneamente para poder girarla y abrir.

Las conocidas como llaves bump que se usan para llevar a cabo el bumping, tienen la característica de que pueden encajar en la mayor parte de las cerraduras. Disponen de una muesca cortada en un ángulo determinado que les permite, con un simple martillazo, poder sortear los cilindros de seguridad. Estas llaves las suelen utilizar cerrajeros profesionales en su trabajo, pero hoy en día cualquiera puede conseguir una on-line o incluso fabricarla en casa siguiendo una serie de instrucciones al alcance de todo el que sepa utilizar un buscador de Internet.

La mayor parte de los hogares en España no están debidamente protegidos contra el bumping, lo que ha hecho que el uso de esta técnica en robos haya aumentado considerablemente en los últimos años y que se haya convertido en una de las favoritas de los ladrones.

Cómo evitar el robo por bumping

Para evitar un posible robo por bumping, lo más efectivo es cerciorarse de que se dispone de una cerradura con sistema antibumping, ya que la mayor parte de las puertas (especialmente las más antiguas) no cuentan con él.

Las cerraduras antibumping incluyen una serie de mecanismos mucho más complejos que los de las habituales y que evitan que las llaves bump puedan encajar en sus ranuras y abrir mediante la aplicación de un golpe. Esto hace que el único modo para burlarlas sea forzarlas o desmontar el bombín de la puerta, por lo que suponen un obstáculo que no todos los ladrones son capaces de superar. Además, esto requiere tiempo, por lo que podrían ser descubiertos en el proceso.

Otra posibilidad que se debe valorar es la instalación de una alarma, ya que estas resultan muy efectivas, no solo para detectar posibles intentos de allanamiento, sino también como forma para disuadir a posibles intrusos de intentar acceder a donde no deben.

Por supuesto, la fórmula ideal sería la suma de las dos anteriores: instalar una cerradura antibumping y acompañarla una alarma eficaz como, por ejemplo, alguna de las opciones que ofrece Securitas Direct. Esto, unido a la colocación de otros pequeños sistemas como pestillos o cadenas de seguridad puede ser una manera de evitar o, al menos, de dificultar considerablemente que un ladrón pueda llevar a cabo la técnica del bumping.

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