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Un detector de humo fotoeléctrico es un dispositivo que, como su nombre indica, es capaz de captar la presencia del humo que se genera si se produce un fuego dentro de un habitáculo. Son especialmente útiles cuando se conectan con un sistema de alarma de incendios, ya que ayudan a mejorar sustancialmente la seguridad, tanto en el entorno de trabajo como en el ámbito familiar.

Un detector de humo es un gran aliado para evitar males mayores, ya que permite ganar tiempo de reacción ante un incendio, que puede utilizarse para tratar de extinguirlo o para organizar una evacuación si así fuera necesario.

¿Cómo funciona un detector de humo fotoeléctrico?

En líneas generales, el funcionamiento de un detector de humo fotoeléctrico es relativamente sencillo. Estos dispositivos constan de dos elementos fundamentales que se encuentran en su interior: una emisor de luz LED y un receptor fotosensible. La luz LED está dispuesta de tal modo que, en condiciones normales, no llega hasta el campo de acción del receptor. No obstante, si entra humo dentro del dispositivo, la luz se dispersará y el receptor sí llegará a captarla, generando en ese momento la alerta.

No obstante, no todos los combustibles generan un humo con las mismas características, por lo que, dependiendo del lugar que se vaya a proteger, puede que no sean los dispositivos más idóneos.

Los detectores fotoeléctricos suelen ir conectados a un sistema de alarma que normalmente hará saltar una sirena para avisar de que algo no va bien.

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¿Cuándo usar un detector de humo fotoeléctrico?

Hay que tener en cuenta que, hoy en día, en el mercado existen distintos tipos de detectores de humo. Además de los detectores fotoeléctricos, son también muy comunes los detectores iónicos.

Es muy importante saber cuándo se debe utilizar un modelo u otro, ya que cada uno tiene una serie de puntos fuertes y de debilidades que deben ser tenidos en cuenta.

Los detectores de humo fotoeléctricos, en general, son los que más se utilizan en las viviendas particulares y en determinados negocios como tiendas u oficinas, ya que su capacidad de detección es mayor ante el humo producido por materiales comunes en estos espacios como la madera, las teleas y tejidos de lana o algodón… 

Los detectores de humo iónicos, por su parte, son más adecuados para entornos de trabajo en los que se convive con sustancias como barnices, pinturas, alcoholes y otros productos químicos combustibles. Por tanto, serán idóneos en el ámbito de la industria, en fábricas, talleres o almacenes en los que se guarden productos de estas características.

En cualquier caso, lo más recomendable es siempre recurrir a expertos en seguridad que estudien detenidamente cada caso y que determinen cuál es la tecnología más adecuada para proteger cada tipo de habitáculo, ya sea una vivienda o un negocio. En Securitas Direct podemos ayudarte a instalar una alarma de incendios eficaz que te ayude a protegerte de manera efectiva de los estragos que pueden causar las llamas.

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