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Proteger una oficina de robos es una de las principales preocupaciones para cualquier responsable de negocio. Un incidente de seguridad no solo implica la pérdida de equipos o dinero, si no también de amenazas digitales como el robo de información confidencial o de datos sensibles. Según el Ministerio del Interior, los delitos contra el patrimonio representan más del 45 % de la criminalidad en España.

La protección de una oficina debe basarse en tres pilares: prevención y disuasión, detección anticipada y respuesta y continuidad. Estos pilares engloban las medidas necesarias para hacer frente a todo tipo de riesgos, tanto físicos como tecnológicos. Una estrategia integral que combine estos factores reduce considerablemente el riesgo de sufrir un robo o una intrusión.

El uso de alarmas para oficinas de Securitas Direct permite anticiparse a cualquier intento de intrusión y garantizar la verificación inmediata ante una alerta real por parte de la Central Receptora de Alarmas.

¿Por qué las oficinas son un objetivo común para los robos?

Las oficinas son vistas como objetivos de alta recompensa y bajo riesgo, debido a la presencia de equipos electrónicos, dinero en efectivo u información valiosa. En el primer trimestre de 2023 se registraron más de 31.000 robos con fuerza en establecimientos y otras instalaciones, con un aumento del 6,2 % respecto al año anterior, según datos oficiales del Ministerio del Interior.

Este incremento ha llevado a la Policía Nacional a reforzar programas como el Plan Comercio Seguro, orientado a mejorar la protección del tejido empresarial y prevenir delitos en oficinas y locales.

Factores que hacen a las oficinas vulnerables a los robos

Las oficinas pueden presentar debilidades en sus medidas de protección física y tecnológica que incrementan el riesgo de robos o intrusiones

  • Accesos inseguros: Puertas y ventanas sin refuerzos adecuados, cerraduras básicas o fácilmente forzables facilitan la entrada no autorizada.
  • Zonas sin vigilancia: Áreas exteriores o interiores sin supervisión, con iluminación deficiente o inexistente, aumentan las oportunidades para la intrusión.
  • Carencia de sistemas de detección: La ausencia de sistemas de seguridad, como alarmas o cámaras de videovigilancia, impide detectar de forma temprana intentos de acceso no autorizado
  • Ausencia de capacidad de respuesta: Disponer de dispositivos de seguridad sin conexión a una Central Receptora de Alarmas (CRA) o aviso a policía limita la capacidad de reacción ante un incidente.

Tipos de robos más comunes en oficinas

Existen tres categorías principales de robos en oficinas:

  1. Robo interno: cometido por empleados con acceso autorizado, suele implicar sustracción de dinero o información confidencial.
  2. Robo por fuerza: Acceso no autorizado mediante el forzado de puertas, ventanas o cerraduras, utilizando herramientas u otros medios para vulnerar las barreras físicas de la oficina.
  3. Robo planificado con sabotaje tecnológico: Acciones deliberadas orientadas a inutilizar los sistemas de seguridad mediante el corte del suministro eléctrico, el uso de inhibidores de señal o la manipulación de los sistemas tecnológicos, con el objetivo de facilitar el robo.

Un sistema de seguridad física eficaz, como una alarma conectada a una Central Receptora de Alarmas, actúa como primera barrera frente a intrusiones físicas, impidiendo que los intrusos accedan a equipos, documentos y otros activos sensibles.

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¿Cómo evitar robos en tu oficina?

Antes de instalar tecnología, es necesario fomentar hábitos de seguridad entre los empleados. La Policía Nacional recomienda aplicar las medidas del Plan Comercio Seguro: no acumular efectivo, evitar rutinas predecibles al realizar ingresos y llamar siempre a la policía si se detectan signos de forzamiento.

Además, se recomienda:

  • Refuerzo de accesos: asegurar puertas y ventanas con cerraduras resistentes y controles de acceso adecuados.
  • Iluminación y vigilancia: mantener bien iluminadas las zonas exteriores e interiores, especialmente las entradas, y considerar cámaras de videovigilancia para disuadir intrusos.
  • Sistemas de alarma: instalar alarmas conectadas a una Central Receptora de Alarmas (CRA) para detectar intentos de intrusión y permitir una respuesta inmediata.

Consejos para proteger la entrada y salida de tu oficina de robos

Una vez establecida la cultura de seguridad, el siguiente paso es reforzar el perímetro físico.

  1. Cerraduras inteligentes de máxima seguridad: permiten ser alertados inmediatamente si se detecta manipulación, reforzando el control sobre los accesos principales.
  2. Sistemas de conexión y desconexión controlado: llaves inteligentes o códigos numéricos aseguran que solo el personal autorizado pueda entrar o salir, convirtiendo la entrada y salida en puntos totalmente controlados y supervisados.
  3. Salidas de emergencia seguras y supervisadas: deben permitir la evacuación rápida y cumplir con la normativa, pero sin convertirse en puntos débiles. Integrarlas con sistemas de alarma conectados a la Policía y con videovigilancia permite que cualquier apertura sea registrada y supervisada en tiempo real.

Alarmas para oficinas: ¿Cómo ayudan a prevenir robos?

Las alarmas profesionales son la herramienta tecnológica clave para anticiparse a una intrusión y garantizar la respuesta inmediata.

En España, su funcionamiento se regula por la Orden INT/316/2011, que clasifica los sistemas según su nivel de seguridad:

  • Grado 2: adecuado para oficinas estándar o pequeños negocios.
  • Grado 3: destinado a empresas con activos o información crítica que requieren un nivel de protección superior.

Realizar un estudio de seguridad permite determinar cuál es el grado adecuado para cada oficina y qué dispositivos son necesarios.

Alarmas conectadas a sistemas de videovigilancia

La combinación de alarmas y cámaras conectadas a una CRA permite verificar en tiempo real cada salto de alarma. Cuando el sistema detecta una intrusión, se envían imágenes al experto de la central, quien analiza la situación y, si confirma una intrusión real, avisa de inmediato a las fuerzas de seguridad.

Esta integración ofrece una detección anticipada y una respuesta más rápida, reduciendo el riesgo de pérdidas.

Alarmas con sensores de movimiento para detectar intrusos

Los sensores de movimiento son esenciales para detectar la presencia de un intruso en tiempo real. Instalados en interiores o en perímetros exteriores, detectan la intrusión antes de que el intruso llegue a forzar la puerta, activando la alarma y el envío de imágenes a la CRA.

Proteger una oficina frente a robos requiere una estrategia que combine procesos, cultura de seguridad y tecnología avanzada. Desde la formación del personal hasta la instalación de alarmas conectadas, cada medida refuerza la capacidad del negocio para anticiparse a una intrusión y minimizar daños.

Implementar estas soluciones no solo protege los activos físicos, sino que garantiza la continuidad de tu negocio, la tranquilidad de tus empleados y la confianza de tus clientes.